Con el resultado del sorteo consumado, llegó el tiempo de las opiniones y las sensaciones de los jugadores y capitanes españoles y argentinos. Terminado el acto protocolar, se cerró el telón y, en menos de cinco minutos, apareció primero la elite de la Armada española, con los cuatro jugadores y su capitán, en una mesa armada especialmente en el mismo escenario.
Como era de prever, fue Rafael Nadal el más requerido por la prensa en vísperas de la final de la Copa Davis, en Sevilla, llevándose casi todos los flashes, las miradas y las consultas sobre esta gran final y la dificultad que puede proponerle el equipo rival.
Ante todo, primero Nadal abrió el paraguas: "Veremos si juega Mónaco mañana, también puede hacerlo Nalbandian. Será importante para nosotros poder empezar la eliminatoria ganando 1-0. Después uno puede ganar o no ese primer partido, pero esto hace interesante al deporte, porque en la pista todo puede pasar".
Es un hecho que será su amigo Juan Mónaco su rival, en el partido que debiera darle el primer punto a España. Es cierto que el ex rey del circuito no llega en su plenitud, pero juega ante su gente y jamás perdió un individual de local y en cancha lenta, en este caso techada. Ante la pregunta de un periodista, sobre si ya lo veía como un punto ganado, dijo: "Eso lo dicés tú. Nosotros no decimos nada".
Acto seguido, el abanderado de la Furia Roja se explayó sobre la apertura de la serie: "Mónaco terminó jugando muy bien el año, tiene potencial y un ritmo de juego muy alto, con velocidad de piernas, es sólido de revés y de drive. Tendré que jugar muy bien para tener posibilidades de ganar. Pero esto es un equipo y no le damos ninguna importancia extra a punto por sobre otro. No tenemos esa sensación".
Nadal planteó cierta duda sobre si ingresará el viernes David Nalbandian en el arranque de esta finalísima que acapara la atención de millones y millones de personas en el mundo entero. En realidad, Vázquez optó por Mónaco debido a los problemas físicos que sufría Nalbandian, que lo llevaron a no jugar los certámenes finales del circuito y cuidarse para esta cita. Por eso, es guardado para el dobles y quizás pueda ingresar en un eventual quinto y dramático choque, siempre y cuando la eliminatoria llegue a estar 2-2.
Por su parte, David Ferrer salió a responder sobre si su punto contra Del Potro será clave para toda la final. "Acá claves son todos los puntos. Mi partido con él puede marcar la balanza de la serie, puede ser. Es muy duro y puede pasar cualquier cosa. Será difícil, con muchos rallys. Es complicado jugar contra él, siempre es un rival duro". Y no ocultó que "uno siempre entra y debe dar lo mejor. Claro que es mejor estar 1-0 arriba y no perdiendo. Juan Martín tiene muchísima calidad y, por todo lo que ha conseguido, es difícil".
El timonel Albert Costa quedó conforme con el orden establecido: "El sorteo ha salido bien. Que juegue Rafa el primer partido tranquiliza al equipo. Igual, hoy no era decisivo. Tendremos que luchar de a uno para tratar de ganar ambos singles. Y también podemos perderlos. Hay que dar todo y luego ver si somos mejores que los rivales".
Retomó la palabra Nadal, sobre la consulta de si quería que sus amigos argentinos ganaran la Davis. Con una mueca sonriente, fue clarito: "Yo siempre quiero que a mis compañeros y amigos les vaya lo mejor posible en la vida. Quiero que Argentina gane un día la Copa Davis, pero no esta vez; sí que la ganen el año que viene". El aguerrido zurdo de Manacor volvió a Sevilla, tras la conquista copera de 2004 ante Estados Unidos: "Ojalá se repita el triunfo. Estoy intentando volver a jugar en un alto nivel y darle otro título a España".
Feliciano López y Fernando Verdasco fueron menos requeridos. El primero admitió que "acá garantía nunca hay, por más que tengamos a dos grandes singlistas. Nuestros dobles siempre fueron casi dramáticos, algunnos cayeron de nuestro lado y otros no. Nalbandian y Schwank nos pondrán las cosas muy difíciles y tendremos que jugar muy bien si queremos ganarles".
A su lado, Verdasco recordó la hazaña en la final de Mar del Plata, hace tres años. "Fue inesperado aquel triunfo en 2008. Mucha gente de acá no fue, nos dieron por perdidos y, pese a que ellos eran los favoritos, pudimos ganar. Ahora no nos confiamos, sabemos que será duro y para ganar habrá que rendir bárbaro", afirmó.
Nadal volvió a recordar la definición de 2004: "Una final acá es distinto; tienes a tu familia y amigos, el ambiente también es distinto. ¿Si vengo cansado? No descanso nunca, no tuve ningún día libre. Y aunque esté cansado trataré mañana de dejar lo mejor y correr cada bola para tratar de vencer".
Ni bien el conjunto español se levantó, apareció el argentino y, en este caso, fue Juan Martín del Potro, el líder albiceleste, el más solicitado. "Esta final es completamente diferente a la de Mar del Plata de hace tres años. Son otras condiciones, otra superficie, y vamos a luchar con este equipo por tratar de ganar la primera ensaladera para Argentina".
Mónaco salió rápido al cruce sobre su choque con Nadal: "Será duro, muy difícil, por ser una final y enfrentar a un amigo, que esta vez será mi oponente. Cuando uno entra en la cancha, lo único que quiere es ganar. Hay que ver cómo se presenta y qué circunstancias se dan".
Elegido por Modesto Vázquez, 'Pico' Mónaco sabe que afronta un desafío mayúsculo, de esos poco comunes. "No sé si me motiva más ir de punto. Es un desafío nuevo, por jugar mi primera final de Copa Davis, es especial. Sé muy bien que Nadal es uno de los más grandes de la historia y daré todo para buscar darle el primer punto a mi país", contó.
Nalbandian también tomó la palabra: "Siempre es diferente cada final. El dobles será difícil. Espero ganar el sábado. ¿Cuál es mi sensación de no arrancar jugando el viernes? Las decisiones las toma el capitán. Es una serie larga, dura, y veremos cómo se va dando todo".
Enseguida, reapareció en escena la figura espigada de Del Potro: "Las ganas de ganar las tenemos todos y no dejamos de saber lo importante que es para Argentina esta final. Igual ya fue un gran año por estar en otra final, pero queremos más. Hicimos lo mejor en estas semanas, entrenamos muy fuerte y estamos en buenas condiciones para jugar cada uno los partidos que nos toquen".
Para Eduardo Schwank, como pasa con Mónaco, se trata de su primera definición copera. "Es muy importante, para mí, pertenecer a este equipo y estar en una final de la Copa Davis. Me siento bastante confiado, muy cómodo jugando con David como compañero y ojalá que Argentina pueda lograr esta vez el título".
En el cierre, Vázquez no dejó dudas: "La decisión de optar por esta formación la tomé hace ya mucho tiempo. Igual, no quiero hablar de las condiciones de cada uno y las razones por las que elijo o no a cada jugador. Con Rivera, tomamos la decisión de elegir a estos jugadores para los dos primeros días".
Así, quedó a la vista que le abre la puerta, como muchos se imaginan, a Nalbandian para un hipotético quinto choque, ingresando por Mónaco. Pero, para 'Tito', de eso no se habla. Por eso, agregó: "Espero que podamos ganar la Davis y darle a nuestro país el lugar que se merece".


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