El serbio Novak Djokovic, número dos del mundo, no se siente invencible de cara a Roland Garros, a pesar de llevar una racha de 37 partidos invicto, y prefiere trasladar la presión de la etiqueta de favorito al español Rafael Nadal, vigente campeón del torneo.
"No me siento invencible. Nadie lo es", ha explicado el de Belgrado en rueda de prensa tras el sorteo del Grand Slam de París, que le deparó un enfrentamiento en primera ronda con el holandés Thiemo de Bakker, 71 del ránking de la ATP. Djokovic ha comentado que prefiere pensar en cada partido.
"Intento no pensar en la serie, ni en cuándo va a terminar", ha indicado el número dos del mundo, quien aseguró que se encuentra bien físicamente y que, a pesar de haber jugado más partidos que otros años antes de llegar a París, no se siente cansado.
"Lo bueno es que jugamos cada dos días. No es una situación extraña para mí", ha dicho el jugador, que agregó que sabe lo que tiene que hacer para aguantar los siete partidos al mejor de cinco sets que le separan de la hipotética final de Roland Garros.
Sobre las nuevas bolas Babolat del torneo, que reemplazan a las Dunlop, Djokovic explicó que son "bastante diferentes". "Son muy rápidas. Quizá beneficien a los sacadores", ha considerado el serbio.
Al término de la rueda de prensa y sonriendo, cuando los periodistas le explicaron que Nadal le había colgado el cartel de favorito, Djokovic dijo que entonces él daba al español como principal candidato al título.

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