Se recaudaron 128.000 euros · No hubo ni un asiento libre en el estadio Rod Laver Arena · El buen ambiente entre los tenistas contagió al público · Por unas horas, la rutina de entrenamiento se quedó en un segundo plano. El mundo del tenis no podía echar la vista a otro lado y también se hizo eco de las penurias que estos días de están viviendo y sufriendo en Haití. Algunas de las mejores raquetas del mundo se unieron por la causa e hicieron realidad una idea surgida en el número 1 del mundo Roger Federer, quien consiguió que los Nadal, Serena o Clijsters le siguieran un jugaran un partido benéfico con el único fin de conseguir un montante económico que donar a las víctimas del país centroamericano.
Este domingo en Melbourne no había rutina de entrenamiento que llevar a cabo... al menos durante unas horas. Los focos se centraron en un repleto estadio Rod Laver Arena, que vendió todas las entradas posibles a razón de 10 dólares cada una. Nadie quiso faltar a la cita y ayudar a la causa, nadie quiso perder ripio de poder ayudar a los más favorecidos en el otro lado del mundo. Los primeros, los tenistas. Roger Federer, Rafa Nadal, Serena Williams, Kim Clijsters, Lleyton Hewitt, Andy Roddick y Novak Djokovic se vistieron de corto para jugar un partido benéfico. Esta vez no había rivales, sino compañeros con un sólo fin: recaudar fondos para los aquellos que lo han perdido todo en Haití.
"Lo estaba viendo en televisión y vi la devastación y pensé que debíamos hacer algo. Fue muy entretenido. Es algo grandioso y estoy feliz de que los jugadores estuvieran de tan buen ánimo", explicó Federer, el impulsor de la iniciativa. Se reunieron 128.000 euros, una cifra que irá íntegramente destinada para ayudar a las víctimas del terremoto en Haití.
Este domingo en Melbourne no había rutina de entrenamiento que llevar a cabo... al menos durante unas horas. Los focos se centraron en un repleto estadio Rod Laver Arena, que vendió todas las entradas posibles a razón de 10 dólares cada una. Nadie quiso faltar a la cita y ayudar a la causa, nadie quiso perder ripio de poder ayudar a los más favorecidos en el otro lado del mundo. Los primeros, los tenistas. Roger Federer, Rafa Nadal, Serena Williams, Kim Clijsters, Lleyton Hewitt, Andy Roddick y Novak Djokovic se vistieron de corto para jugar un partido benéfico. Esta vez no había rivales, sino compañeros con un sólo fin: recaudar fondos para los aquellos que lo han perdido todo en Haití.
"Lo estaba viendo en televisión y vi la devastación y pensé que debíamos hacer algo. Fue muy entretenido. Es algo grandioso y estoy feliz de que los jugadores estuvieran de tan buen ánimo", explicó Federer, el impulsor de la iniciativa. Se reunieron 128.000 euros, una cifra que irá íntegramente destinada para ayudar a las víctimas del terremoto en Haití.
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