
La estadounidense Serena Williams, máxima favorita, derrotó en un partido vibrante a la bielorrusa Victoria Azarenka (7ª) y se clasificó a la semifinal del Abierto de Australia. También alcanzó esa instancia la china Na Li (16ª), quien en primer turno sorprendió a la estadounidense Venus Williams (6ª).
En un día dispar para las hermanas más famosas del tenis, la actual número uno del mundo sufrió muchísimo para levantar un partido que la vio abajo 6-4 y 4-0, pero terminó logrando una victoria espectacular por 4-6, 7-6 (7-4) y 6-2, tras 2 horas y 28 minutos de juego.
Fue un duelo de alto vuelo, con picos altos para ambas jugadoras, y con un destino repetido: Serena había eliminado a Azarenka en las últimas dos ediciones de este torneo. Volvió a hacerlo.
La bielorrusa, que el año pasado ganó sus únicos tres títulos en el circuito, demostró ser una rival durísima: físicamente plena, con gran capacidad de desplazamientos y muy decidida a la hora de atacar. De hecho, incomodó con la profundidad de sus tiros y llevó el control del juego durante buena parte del desarrollo del match.
No fue suficiente para desbancar a la campeona defensora, cuatro veces ganadora del título en Melbourne y dueña de 11 coronas de Grand Slam. El partido se le fue escapando de las manos cuando parecía resuelto a su favor, y no pudo lograr el pase a su primera semi en un torneo de esta jerarquía.
El primer set resultó muy parejo. Durante 50 minutos batallaron con precisión y alta velocidad de pelota. Azarenka quebró en cuatro oportunidades en ese primer parcial. Y aunque pudo cerrar con su saque cuando estaba 5-2, y desperdició dos chances para ganar el set cuando su rival sacaba 3-5, cerró con autoridad la manga con su saque para marcar su ventaja parcial: 6-4.
Quizá la mayor diferencia en ese tramo fueron los 23 errores no forzados de la menor de las Williams.
En el comienzo del segundo parcial, se vio aún más sólida a la joven europea. Williams, poseedora de 11 títulos de Grand Slam, no le encontró la vuelta a sus tiros, a su excelente defensa y a sus siempre comprometedores contragolpes.
Azarenka encontró dos quiebres tempranos y se encontró 4-0 arriba en la pizarra sin haber cometido un solo error no forzado en el set.
Desde allí, la número uno del mundo se decidió a presentar batalla en base a mayor soltura y su habitual potencia. Después de todo, venía de perder su primer set de todo el torneo. Empezó a errar menos, a lastimar con su derecha y con su saque (8 de sus 14 aces fueron en este parcial), y a demostrar el tenis que realmente es capaz de jugar.
Y su reacción no fue ligera: consistió en quedarse con cinco games al hilo, dos quiebres incluídos, para pasar al frente en ese parcial: 5-4.
La rubia de Belarús reaccionó a tiempo para frenar la hemorragia de puntos. De a poco empezó a reencontrarse con su juego y mantuvo las cosas parejas para forzar un tie break.
Pero en ese desempate prevaleció la historia de Serena, que tuvo pulso para atacar en los momentos justos y llevar todo a un tercer set.
En la manga definitiva, una Williams en pleno ritmo y con envió anímico quebró temprano para quedar 2-1 arriba con su servicio. Y ya no miró atrás. Jugó con autoridad, volvió a quebrar y cerró su cuarta victoria en Grand Slam ante una rival a la que aventaja 4-1 en duelos personales.
La rival de Serena en semis será justamente quien amargó a su hermana en cuartos, la china Na Li, a quien aventaja 3-1 en el historial de enfrentamientos entre ambas.
NA LI DERROTÓ A VENUS
En un duelo malo, duro y trabado, que la vio en desventaja en casi todo su desarrollo, Na Li se impuso a Venus Williams por 2-6, 7-6 (7-4) y 7-5, en 2 horas y 47 minutos.
De esta manera, la tenista asiática se sumó a su compatriota china Jie Zheng entre las cuatro mejores del primer Grand Slam del año, y logró alcanzar por primera vez semejante etapa por primera vez en su carrera.

A Venus se la notó desconocida en la recta final del encuentro, desaprovechando ventajas, cometiendo una inusual cantidad de dobles faltas (11 en el match) y cediendo su servicio en muchísimas oportunidades.
El problema para Li en el arranque del juego pareció ser el planteamiento con el que enfrentó el partido: aplicó una velocidad cómoda para su oponente y una altura que la permitía atacar.
Entre esto, y el hecho de que Williams atacó cómodamente desde dentro de la cancha cada uno de los saques de la china (Li ganó sólo el 32 por ciento de los puntos jugados con su segundo servicio), se fue conformando un panorama ampliamente favorable para la nortemaericana.
La siete veces campeona de Grand Slams dejó claro desde bien temprano que piensa seriamente en conseguir su primer título en Melbourne: desde su habitual potencia arrolladora arrancó el duelo con dos quiebres, sin dejar a Li desplegar nada de su tenis.
De hecho, la ex número uno del mundo cometió su primer error no forzado en la primera manga cuando ya estaba 4-0 arriba.
La asiática se mostraba tibia con el servicio, sin alternativas desde el fondo de la cancha y se limitaba a correr de un lado al otro para responder a los embates de una rival encendida.
Para peor, cuando Venus comenzó a bajar su nivel -prácticamente regaló un game de saque promediando la primera manga-, Li respondió con errores no forzados (53 en total), dobles faltas y pocas ideas.
En el segundo set, la actual número seis del ránking mundial quebró de arranque y enseguida entró en una pequeña laguna: perdió su propio servicio. De inmediato recuperó el quiebre de ventaja y lo mantuvo hasta el 5-4, cuando sacó para partido.
Pero a Li todavía le quedaba una vida. Se quedó con ese game y recibió una mano de Williams en el tie break para empatar el duelo.
A partir de allí, el nivel de juego fue cuesta abajo. El último parcial fue el festival del desconcierto y la desconfianza. Williams quebró para quedar 2-0, otra vez para estar 3-1 y de nuevo para ponerse 4-2. Perdió todas esas ventajas con quiebres inmediatos de su rival.

Las dos se equivocaban mucho y abrían la puerta permanentemente a una reacción de su oponente. Se veían cansadas, como sufriendo el partido.
Li sacó para cerrar el juego tras su séptimo rompimiento de servicio en el match (el cuarto en el set), pero fiel al paupérrimo partido que se estaba desarrollando dejó pasar esa chance. Venus, obvio, devolvió rápidamente el favor para darle una chance más.
La china finalmente consiguió cerrar el partido con su saque, algo casi heroico si se toma en cuenta que cedieron su saque en 17 oportunidades.
Así, Li estiró a 2-0 la ventaja en el historial ante su vencida, ya que la había derrotado en su único enfrentamiento anterior, en los Juegos Olímpicos de Beijing.
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