
El argentino Juan Martín del Potro, 4º favorito, el chileno Fernando González (11º preclasificado), el español Rafael Nadal (2ª) y el estadounidense Andy Roddick (7º) superaron sus duelos de segunda ronda en el Abierto de Australia y sacaron boleto para la tercera rueda.
En un clímax propio de una final, Del Potro doblegó al estadounidense James Blake, 45 del mundo, por 6-4, 6-7 (3), 5-7, 6-3 y 10-8 para situarse en los dieciseisavos de final del Abierto de Australia.
Fue un gran partido de cuatro horas y 17 minutos, en el que Del Potro demostró tener mucha frialdad para superar a Blake y continuar adelante en este torneo en el que el año pasado alcanzó los cuartos de final, pero en el que el de Tandil sufrió lo indecible físicamente para hacerse con la victoria.
Tras hacerse con el triunfo, Del Potro pasó la red y se fundió en un abrazo con Blake, con el que había perdido en el único enfrentamiento anterior, en Las Vegas en 2007, cuando tuvo que retirarse por lesión.
Además de sus problemas en la muñeca derecha que arrastra desde la semana pasada en la exhibición de Kooyong, el argentino tuvo que llamar al fisioterapeuta para recibir masajes en el costado y muslo izquierdo. Blake también solicitó ayuda por un problema en el hombro izquierdo.
Fue el estadounidense el que tuvo en su mano el partido, cuando después de cuatro sets apasionantes logró situarse 2-0 en el quinto, una ventaja que el argentino anuló en el tercer juego, para luego romper otra vez en el undécimo (6-5).
El campeón del Abierto de EE.UU. llegó a sacar entonces para hacerse con el partido, pero el irreductible Blake neutralizó su saque a continuación con escalofriantes restos.
La oportunidad se le presentó al discípulo de Franco Davin cuando logró romper en el 9-8 a la cuarta oportunidad, para sentenciar después al siguiente. Ahora, metido de lleno en el torneo, Del Potro se enfrentará con el alemán Florian Mayer, que derrotó al serbio Victor Troicki, 29 favorito, por 4-6, 6-4, 7-6 (2) y 6-1.
González superó por 6-2, 6-4 y 7-5 al turco Marsel Ilhan, mientras que Nadal apabulló al eslovaco Lukasz Lako y Roddick venció en sets corridos al brasileño Thomaz Bellucci.
Se trató de un partido extraño para el bombardero de La Reina. Es que el número 11 del mundo pareció padecer de algún dolor físico que condicionó su juego y ejecutó una táctica curiosa: jugaba puntos intencionalmente cortos. Apenas tocaba dos pelotas, arriesgaba un tiro para definir. Sus aciertos y desaciertos en ese sentido fueron sellando el desarrollo del partido.

Con su saque tomó una actitud similar: no cuidaba su segundo saque, y lo jugaba casi tan plano como el primero para generar un daño mayor. Esto fue tan así que terminó, en un partido de tres sets no demasiado disputados, con 65 tiros ganadores y 44 errores no forzados, sumados a 14 aces y 6 dobles faltas.
Sin embargo, su potencia y su oficio le alcanzaron para estar siempre al frente en el marcador. Y aunque se lo notó con una movilidad y velocidad reducida, su enorme derecha y la evidente diferencia de calidad con el rival le permitieron sortear un obstáculo complicado, más por sus propias limitaciones que por lo que planteó el oponente, un jugador de 22 años situado en el puesto 154 del mundo, novato en este Abierto y que proviene de la fase previa, donde había sido repescado tras la baja del francés Gilles Simon.
Con un quiebre cuando iban 5-5 en el último set, Feña se dio a sí mismo la chance de sacar para el match, y seguir en busca de una final como la que consiguió en 2007 en este torneo.
En definitiva, el chileno pudo alzarse con el partido y ahora jugará en tercera ronda con el kazajo Evgeny Korolev, que sorprendió al checo Tomas Berdych (21º) y lo venció por 6-4, 6-4 y 7-5.
RODDICK BIEN, RAFA AÚN MEJOR
Para Roddick no hubo tantos inconvenientes: fiel a sus armas de siempre dominó cada uno de los sets y se impuso por 6-3, 6-4 y 6-4. Permitió apenas un quiebre en contra en todo el partido y supo cuándo golpear para quedarse con el match.
Belluci peleó, intentó buscar el revés de su rival y acertó más de lo que falló (logró 41 tiros ganadores, más incluso que su rival). Pero no pudo mantener el ritmo que propuso el norteamericano, terminó cometiendo muchos más errores no forzados que su oponente -que jugó muy controlado y estuvo sólido en ese aspecto- y tuvo que conformarse con una derrota digna.
En total, el bombardero de Nebraska consiguió 11 aces y cerró el partido en 2 horas y 11 minutos.
El ex número uno del mundo, y semifinalista en Melbourne el año pasado jugará en la próxima instancia con el español Feliciano López que venció por 6-3, 2-6, 6-3 y 6-2 al alemán Rainer Schuettler.
Menos problemas todavía tuvo el imparable número dos del mundo, Rafael Nadal. El manacorí marcó distancias desde el principio con Lacko, un jugador con poca experiencia en este tipo de torneos, 75 en el ránking mundial y proveniente de la clasificación.

En cada set, el defensor del título sacó rápidas ventajas que reguló a placer para no sufrir desgaste de cara a las rondas avanzadas. Tenísticamente se lo vio sólido y, sobre todo, contundente: su oponente jamás pudo tirarlo para atrás en la cancha, ni incomodarlo, y cuando él se lo propuso ganó los puntos, los games y el encuentro. Es que, sencillamente, no hubo equivalencias a la hora de jugar.
Lo más rescatable para Nadal en un duelo de escasa exigencia quizá sea que se lo vio plenamente en ritmo, con la mentalidad de siempre y físicamente impecable; además es valorable el factor clave que resulta resolver un partido con necesidad de escaso tiempo en cancha.
En total, tardó 1 hora y 51 minutos en cerrar un duelo en el que quebró el saque rival en 7 de las 10 ocasiones en las que tuvo oportunidad de hacerlo (cedió una sola vez su saque en todo el partido). El resultado final fue 6-2, 6-2 y 6-2.
En la próxima instancia, el cuádruple campeón de Roland Garros se las verá con el alemán Philipp Kohlschreiber (27º), que venció al estadounidense Wayne Odesnik por 6-4, 3-6, 6-3 y 6-2.
Otro de los preclasificados que logró su pase a la siguiente rueda fue el suizo Stanislas Wawrinka, que tuvo una destacada performance en su victoria frente al ruso Igor Kunitsyn por 6-3, 6-2 y 6-3.
Lo propio hizo el croata Ivan Ljubicic (24º), que cerró con un 6-3, 3-6, 6-3 y 6-2 su triunfo sobre el kazajo Andrey Golubev. Y también el estadounidense John Isner (33º), que superó al irlandés Louk Sorensen por 6-3, 7-6 (7-4) y 7-5.
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