viernes, 22 de enero de 2010

EL RAFA IMPARABLE, SIGUEN EN CARRERA DEL POTRO, GONZALES Y MURRAY


En número dos del mundo, Rafael Nadal, venció en cuatro sets al alemán Phillip Kohlschreiber y pasó a los octavos de final del Abierto de Australia, la misma instancia a la que accedieron el argentino Juan Martín del Potro (4º preclasificado) y el chileno Fernando González (11º).

El español debió luchar y sudar mucho ante el alemán, al que venció por 6-4, 6-2, 2-6 y 7-5.

Al término de la segunda manga, todo parecía dado para una victoria de cierta facilidad a favor de Rafa, que había sabido llevar el partido hacia los carriles que más le convenían, sin permitir que Kohlschreiber avanzara hacia la red.

Pero todo cambió en el tercer set, cuando el alemán logró un quiebre rápido, en el segundo juego, y se hizo dueño del parcial, con un contundente 6-2.

El número dos del mundo aprendió la lección y salió con todo al cuarto set, donde de todas formas debió mantener su concentración al 100 por ciento, ya que hubo quiebres para los dos lados e intensos peloteos.

No obstante, Rafa mostró su temple, consiguió un nuevo rompimiento del saque de su rival en el décimo primer game y luego cerró el pleito con su saque.

DELPO TAMBIÉN TRABAJÓ

El tandilense superó al alemán Florian Mayer por 6-3, 0-6, 6-4 y 7-5.

En el primer set, Del Potro fue muy superior: desniveló cada vez que aceleró (quedó muy claro que el europeo no aguantaba su velocidad de pelota) y molestó con el drive. Pero fue sintiendo la falta de energía tras un duelo de segunda ronda agotador y a cinco sets ante James Blake.


Esa baja de nivel y un dejo de desgano por parte del argentino (se notó mucho su merma física) le dieron una chance a Mayer de reaccionar: comenzó a dominarlo en la segunda manga, jugó en forma más inteligente y lastimó con devoluciones rápidas y subidas a la red.

Del Potro, buscando levantar rápidamente para que el partido no se estirara, empezó a cometer demasiados errores.Y empezó a perder. A tal nivel que en el segundo set recibió una paliza memorable: 6-0.

En ese tramo se lo vio con desplazamientos lentos, problemas de saque y escasa puntería.

De a poco, Delpo comenzó a reaccionar, a sacudirse la modorra y a borrar el segundo set como si hubiera sido un mal recuerdo: empezó a moverse más, a acertar más y a imponer otra vez sus condiciones.

Consiguió un quiebre que le bastó para llevarse el tercer set, y luego jugó el cuarto con oficio: incluso levantó un break a favor para terminar llevándose un partido realmente peleado, mucho más de lo esperado, en 2 horas y 34 minutos.

En un día lejano a su mejor nivel, al argentino le alcanzó con conectar algunos primeros saques y sacar a relucir un poco el oportunismo.

Ahora, tendrá un duelo de octavos difícil ante el ganador del partido entre el croata Marin Cilic (14º) y el suizo Stanislas Wawrinka (19º).

GONZÁLEZ SUDÓ, PERO LOGRÓ EL OBJETIVO

El chileno, por su parte, se impuso al kazajo Evgeny Korolev y se aseguró enfrentar en los octavos de final nada menos que al estadounidense Andy Roddick (7º), que también ganó su duelo de tercera ronda.

Feña tuvo que transpirar mucho en un partido duro, ante un pegador de fondo y gran sacador como Korolev, y contra su propio físico que le volvió a jugar una extraña pasada durante una porción del encuentro.


El finalista de Australia en 2007 arrancó derecho, firme en cuanto a decisión y preciso en cuanto a ejecución, y hasta se puso 3-1 arriba en el set de arranque, pero enseguida cedió su saque y terminó jugando un set parejo hasta llegar a un tie break tan peleado como el parcial.

Fue para su rival, y la cosa pareció complicarse cuando se lo vio caminando con dificultad y con un poco de hielo sobre sus rodillas en la segunda manga.

Sin embargo, Fernando aplicó sus armas de siempre: una derecha marca registrada, mucho riesgo y velocidad de pelota para ir percutiendo la resistencia de Korolev. Se quedó con un tercer set relativamente sencillo, y aunque su oponente reaccionó en el cuarto, el bombardero de La Reina pudo imponer su oficio y su experiencia en el quinto y definitivo set.

Lo cerró en 3 horas 31 minutos, cansado y feliz por llegar a una nueva ronda en este Grand Slam.

RODDICK GANÓ Y SERÁ EL RIVAL DEL CHILENO. MURRAY AVANZA

Ahora, González jugará justamente ante Roddick, que superó por 6-7 (5-7), 6-4, 6-4 y 7-6 (7-2) al español Feliciano López

El duelo respondió claramente al estilo de los dos involucrados. Mientras que el español desequilibró con el saque e incomodó a partir del slice, Roddick contragolpeó con su derecha e hizo valer su propio servicio. Quizá valga comentar para dar una idea del juego que el español acabó con 29 aces, y el estadounidense con 28.


Hay que reconocerle a López su capacidad para jugar en ofensiva y cerrar los puntos en la red: esa virtud obligó al norteamericano a maximizar su paciencia durante el partido, y a luchar cada punto desde una construcción táctica diversa. Realmente se tuvo que esforzar para lograr passing shots efectivos o tiros que forzaran una volea defectuosa de su oponente.

El primer set fue extremadamente parejo. Cada uno consiguió un quiebre de saque -Feliciano el primero, para ponerse en ventaja- y llegaron a un tie break que terminó con una diferencia mínima.

En la segunda manga, Roddick gritó su único quiebre, en el quinto game, como si hubiera ganado el partido: tanto valía romper el saque del oponente.

La tensión y la paridad se mantuvieron durante el tercer parcial, y el ex número uno del mundo volvió a ser contundente al aprovechar las pocas ocasiones que se le presentaron para quedarse con el saque de Feliciano: quebró para quedar 5-4 y eso fue suficiente.

En el cuarto se repitió la tendencia: cada uno defendiendo su servicio. El norteamericano generó cuatro chances de quiebre que no pudo capitalizar. En el tie break, sin embargo, estuvo mucho más eficaz que su contrincante y marcó las diferencias que serían definitivas en el partido

El ex campeón del US Open y semifinalista de la última edición en Melbourne cerró el partido en 3 horas y 32 minutos.

Por su parte, el escocés Andy Murray tuvo una actuación muy consistente y acabó con las aspiraciones del francés Florent Serra al vencerlo por 7-5, 6-1 y 6-4.

Tras un primer set medianamente parejo, el británico estuvo absolutamente intratable: acertó mucho más de lo que erró, terminó con 65 tiros ganadores y 14 aces, dominó cada punto y manejó el partido a voluntad para cerrarlo en1 hora y 52 minutos.

En octavos, Murray continuará con la búsqueda de su primer título de Grand Slam cuando enfrente al estadounidense John Isner (33º), que sorprendió con un 6-1, 4-6, 7-6 y 7-6 al francés Gael Monfils (12º).