
Ferrer remontó contra Stepanek y puso 2-0 a España contra República Checa en la final, tras el triunfo de Nadal sobre Berdych; el local se acerca a la cuarta Copa Davis.
En casa, casi siempre es mejor. Y vaya si esto lo sabe Rafael Nadal. El N° 2 del mundo, invicto en la Copa Davis en su país, adelantó a España contra la República Checa en la final, en la arcilla de Barcelona, al vencer a Tomas Berdych por 7-5, 6-0 y 6-2. Y luego David Ferrer remontó un partido terrible contra Radek Stepanek al imponerse por 1-6, 2-6, 6-4, 6-4 y 8-6 y dejó un 2-0 clave para el local.
Nadal, que venía dubitativo luego de perder sus tres partidos en la Copa Masters de Londres y sin ganar un set, tuvo un comienzo aceptable y de a poco fue creciendo en juego y en confianza hasta imponerse en dos horas y 28 minutos.
El aguerrido y gran defensor Nadal llegó a estar 5-5 contra Berdych, pero desde allí todo fue a pedir de los dueños de casa. Ya luego se vio la mayor comodidad del local para moverse en cancha lenta contra las dificultades que se le presentan al duro pegador checo.
Nadal, ex rey del circuito profesional, se llevó desde allí 12 games consecutivos, porque logró ese set inicial, obtuvo el segundo sin ceder un juego y se puso 4-0 arriba en el tercer parcial.
Luego fueron saque a saque hasta que el anfitrión mantuvo su servicio en el octavo game y selló la victoria para la alegría del público catalán presente y el de toda España, el país que busca su cuarta Ensaladera de Plata.
El ganador conectó seis aces, contra apenas uno del perdedor, con dos dobles faltas para cada uno. Nadal tuvo muchas chances para quebrar y concretó 7 de las 12 que consiguió, frente a una posibilidad de las seis para el checo.
En total, Nadal tuvo cinco tiros ganadores más que Berdych (29 contra 24), cometió casi la mitad de errores no forzados (21 frente a 40) y logró 101 puntos contra 68 de su rival, en la cancha de arcilla y bajo techo del Palau Sant Jordi de Barcelona.
La victoria ante Berdych, en el reencuentro con la arcilla desde que el pasado 31 de mayo fuera eliminado de Roland Garros ante el sueco Robin Soderling en octavos de final, supuso el final de la racha negativa que el balear había padecido en sus últimos cuatro compromisos, en los que salió malparado.
En el Masters de Londres, Nadal padeció tres derrotas seguidas. A las que hay que añadir la de la final del Masters 1000 de Shanghai, frente el ruso Nikolay Davydenko, luego coronado Maestro.
Con Albert Costa en la cancha, el ahora capitán local, España obtuvo por primera vez la mítica Copa Davis en 2000. Luego repitió la hazaña en 2004 y en 2008 la consiguió por única ocasión jugando la final de visitante.
España ganó 17 series consecutivas en arcilla y no pierde en casa desde 1999, venciendo a 19 oponentes.
La montaña de Montjuic y el Palau Sant Jordi de Barcelona continúan siendo un lugar mágico para el tenis español, que aquí ganó la primera de sus tres ensaladeras, y casi roza la cuarta ya tras vencer Nadal y Ferrer.
Como en la final de 2004 contra Estados Unidos en Sevilla, el equipo español terminó el primer día con una ventaja de 2-0 que le sitúa más cerca de defender con éxito el título logrado el pasado año en Mar del Plata, contra Argentina.
Luego brilló por un rato Stepanek, quien exhibió sus exquisitas voleas, con las que encendió a los aficionados checos para devolverles la esperanza perdida tras el contundente triunfo de Nadal. Con este juego, más propio del césped, el jugador de Karvina estuvo cerca de la victoria, pues destrozaba a Ferrer por dos sets a cero y 1-0 en el tercero, pero el de Jávea, haciendo honor a su coraje, fue capaz de levantar un partido perdido.

En teoría, Ferrer debería haber saltado a la pista más confiado después de la victoria de Rafa, pero jamás pensó que se encontraría con un jugador tan versátil en tierra, tocado con una varita mágica con sus dejadas, mortal en la red, y regular con un saque que cercenaba las esperanzas de David.
El encuentro empezó mal para Ferrer, el sustituto de Fernando Verdasco en los individuales, y que no jugaba un partido oficial desde que a primeros de noviembre tuvo una rotura fibrilar durante el torneo de Valencia.
Una rotura en el primer juego fue un mal presagio. Y luego los nueve consecutivos que Stepanek logró de forma espectacular confirmaron la sospecha. El checo, que no ha ganado en su carrera un solo torneo en tierra batida, y que lo mejor que ha hecho en esta superficie fue llegar a la final de Hamburgo de 2006, donde cayó ante Tommy Robredo, bordaba entonces su actuación ante Ferrer.
Pero el valenciano salió de la ratonera donde se encontraba en el tercer parcial y a base de constancia y de brega fue minando poco a poco el físico y la habilidad de Stepanek con las dejadas. "Siempre vamos al quinto set", había dicho de forma premonitoria el día del sorteo, acordándose de las cinco mangas que necesitó para ganarle en Roland Garros en 2008.
Stepanek, el hombre que inspiró su carrera en Ivan Lendl, el que fue capaz de vencer a Ivo Karlovic en las semifinales, salvando cuatro puntos de partido, después de casi seis horas y aguantar los 78 saques directos del croata, sucumbió ante la fortaleza mental y física de Ferrer, que niveló la contienda a las tres horas y forzó el quinto set.
Luego, acordándose de su victoria ante el estadounidense Andy Roddick en las semifinales del pasado año en Madrid, su único triunfo en cinco mangas en Copa Davis hasta hoy, Ferrer manejó la situación, superó un escalofriante punto de rotura en el octavo, cuando Stepanek se confió en exceso en un remate, para romper él en el 13°, ganar tres seguidos y lograr el éxito buscado.
En los dobles del sábado, la pareja española formada por Feliciano López y Fernando Verdasco, se medirá ante los checos Lukas Dlouhy y Jan Hajek. Igualmente, se cree que Jaroslav Navratil, el entrenador visitante, pondrá en cancha a sus figuras Stepanek y Berdych.
La última jornada de la final está prevista para el domingo, con los singles entre Nadal y Stepanek, los líderes por ránking de cada equipo, y el cierre entre Ferrer (podría ingresar Verdasco) ante Berdych.
Luego fueron saque a saque hasta que el anfitrión mantuvo su servicio en el octavo game y selló la victoria para la alegría del público catalán presente y el de toda España, el país que busca su cuarta Ensaladera de Plata.
El ganador conectó seis aces, contra apenas uno del perdedor, con dos dobles faltas para cada uno. Nadal tuvo muchas chances para quebrar y concretó 7 de las 12 que consiguió, frente a una posibilidad de las seis para el checo.
En total, Nadal tuvo cinco tiros ganadores más que Berdych (29 contra 24), cometió casi la mitad de errores no forzados (21 frente a 40) y logró 101 puntos contra 68 de su rival, en la cancha de arcilla y bajo techo del Palau Sant Jordi de Barcelona.
La victoria ante Berdych, en el reencuentro con la arcilla desde que el pasado 31 de mayo fuera eliminado de Roland Garros ante el sueco Robin Soderling en octavos de final, supuso el final de la racha negativa que el balear había padecido en sus últimos cuatro compromisos, en los que salió malparado.
En el Masters de Londres, Nadal padeció tres derrotas seguidas. A las que hay que añadir la de la final del Masters 1000 de Shanghai, frente el ruso Nikolay Davydenko, luego coronado Maestro.
Con Albert Costa en la cancha, el ahora capitán local, España obtuvo por primera vez la mítica Copa Davis en 2000. Luego repitió la hazaña en 2004 y en 2008 la consiguió por única ocasión jugando la final de visitante.
España ganó 17 series consecutivas en arcilla y no pierde en casa desde 1999, venciendo a 19 oponentes.
La montaña de Montjuic y el Palau Sant Jordi de Barcelona continúan siendo un lugar mágico para el tenis español, que aquí ganó la primera de sus tres ensaladeras, y casi roza la cuarta ya tras vencer Nadal y Ferrer.
Como en la final de 2004 contra Estados Unidos en Sevilla, el equipo español terminó el primer día con una ventaja de 2-0 que le sitúa más cerca de defender con éxito el título logrado el pasado año en Mar del Plata, contra Argentina.
Luego brilló por un rato Stepanek, quien exhibió sus exquisitas voleas, con las que encendió a los aficionados checos para devolverles la esperanza perdida tras el contundente triunfo de Nadal. Con este juego, más propio del césped, el jugador de Karvina estuvo cerca de la victoria, pues destrozaba a Ferrer por dos sets a cero y 1-0 en el tercero, pero el de Jávea, haciendo honor a su coraje, fue capaz de levantar un partido perdido.

En teoría, Ferrer debería haber saltado a la pista más confiado después de la victoria de Rafa, pero jamás pensó que se encontraría con un jugador tan versátil en tierra, tocado con una varita mágica con sus dejadas, mortal en la red, y regular con un saque que cercenaba las esperanzas de David.
El encuentro empezó mal para Ferrer, el sustituto de Fernando Verdasco en los individuales, y que no jugaba un partido oficial desde que a primeros de noviembre tuvo una rotura fibrilar durante el torneo de Valencia.
Una rotura en el primer juego fue un mal presagio. Y luego los nueve consecutivos que Stepanek logró de forma espectacular confirmaron la sospecha. El checo, que no ha ganado en su carrera un solo torneo en tierra batida, y que lo mejor que ha hecho en esta superficie fue llegar a la final de Hamburgo de 2006, donde cayó ante Tommy Robredo, bordaba entonces su actuación ante Ferrer.
Pero el valenciano salió de la ratonera donde se encontraba en el tercer parcial y a base de constancia y de brega fue minando poco a poco el físico y la habilidad de Stepanek con las dejadas. "Siempre vamos al quinto set", había dicho de forma premonitoria el día del sorteo, acordándose de las cinco mangas que necesitó para ganarle en Roland Garros en 2008.
Stepanek, el hombre que inspiró su carrera en Ivan Lendl, el que fue capaz de vencer a Ivo Karlovic en las semifinales, salvando cuatro puntos de partido, después de casi seis horas y aguantar los 78 saques directos del croata, sucumbió ante la fortaleza mental y física de Ferrer, que niveló la contienda a las tres horas y forzó el quinto set.
Luego, acordándose de su victoria ante el estadounidense Andy Roddick en las semifinales del pasado año en Madrid, su único triunfo en cinco mangas en Copa Davis hasta hoy, Ferrer manejó la situación, superó un escalofriante punto de rotura en el octavo, cuando Stepanek se confió en exceso en un remate, para romper él en el 13°, ganar tres seguidos y lograr el éxito buscado.
En los dobles del sábado, la pareja española formada por Feliciano López y Fernando Verdasco, se medirá ante los checos Lukas Dlouhy y Jan Hajek. Igualmente, se cree que Jaroslav Navratil, el entrenador visitante, pondrá en cancha a sus figuras Stepanek y Berdych.
La última jornada de la final está prevista para el domingo, con los singles entre Nadal y Stepanek, los líderes por ránking de cada equipo, y el cierre entre Ferrer (podría ingresar Verdasco) ante Berdych.
1 comentarios:
España ya gano el dobles gracias a los zurdos VErdasco y Lopez y con esto ya es campeon de la Davis Cup. Lo cual es muy merecido gracias a su contundencia como local, ademas tiene tiene un recambio increible de jugadores ( tiene a 8 entre los top 40 !! ) y contra eso nose puede.
Ahora el proximo año debuta contra Suiza y ahi si que las va a tener complicada siempre y cando juegue Roger, si no, pasa facil y tentaria el titulo nuevamente.
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