sábado, 7 de noviembre de 2009

ITALIA CASI CAMPEON DE LA FED CUP


Los grandes equipos suelen responder en los momentos en los que la situación requiere templanza y nervios de acero para soportar la presión y justamente eso es lo que mostraron este sábado Flavia Pennetta y Francesca Schiavone en la victoria parcial de 2-0 de la favorita Italia sobre Estados Unidos por la final de la Fed Cup por BNP Paribas.

Pennetta dominó los nervios lógicos del inicio de una instancia tan decisiva y venció a Alexa Glatch por 6-3 y 6-1 en 1:05 horas. Luego, con interrupción de casi dos horas por una fuerte lluvia, Schiavone sacó su invalorable experiencia en el momento más adecuado para enfriar a Melanie Oudin con un 7-6 (7-2) y 6-2 en 1:37 horas de juego.

Las dos victorias enfervorizaron a las alrededor de 4.000 personas que se acercaron al Circolo Tenis Rocco Polimeni, en Reggio Calabria, que terminaron de pie, bailando al son de la música y ovacionando a sus dos heroínas, que están a apenas un punto de lograr la segunda Fed Cup de su historia, la primera que se conseguiría como local, y de cerrar una temporada mágica para el tenis italiano.

Pennetta se vence a sí misma

“Jugué bien, ordenada, con un poco de inteligencia…”, comentó la número 11 del mundo, que remató la frase con una risotada, casi haciendo un guiño. Fue una muestra del momento de felicidad tras el nerviosismo extremo: “Al principio estaba muy muy tensa”.

No lo demostró sobre la arcilla del court, por lo menos de tal manera como para que Glatch tuviese facilidades para dominar los suyos propios. “Yo no jugué mi mejor tenis, mi primer servicio no funcionó bien y ella no me dejó ninguna opción”, reconoció la estadounidense, de sólo 20 años.
Pennetta consiguió quebrar en el tercer y noveno game del primer set, siempre sintiéndose superior. Conseguir ese paso, asegurarse la primera manga, la relajó un poco después de tener que negociar con tanto nervio ya desde el himno.

Cometió un par de errores y Glatch rompió para 1-0. Pero la chica de Brindisi, que trajo a toda su familia y amigos hasta Reggio Calabria, en la punta de la “bota”, se focalizó.

“Estaba bastante tranquila, pensando en que tenía que seguir haciendo mi juego, pegándole a la pelota cuando le tenía que pegar. Y fue bien”. Tan bien, que se convirtió en un vendaval que se llevó a su rival por delante con un 6-1 inapelable.

Schiavone saca a relucir su impronta “copera”

Hay jugadoras que parecen nacidas para jugar Fed Cup y Schiavone demostró una vez más que es una de ellas. Es cierto que contó con una pequeña ayuda, la interrupción por lluvia cuando estaba 2-4 en el primer set, pero ante una joven con mucha menos experiencia pero increíblemente batalladora como Oudin, supo oler sangre en el momento adecuado e ir a degüello.

“Tiene 18 años. La presión la sientes más que cuando tienes 25 ó 29”, señaló la 16 del mundo, justificando haber metido más presión a su rival con su juego y mismo con gritos tras un error un error grosero de Oudin –un drop fácil demasiado corto- en el 2-1 del tie-break.

Comenzó break abajo el segundo, pero se fue "arriba como una leona”, describió “la Schiavo” con su particular personalidad para dar vuelta y cerrar el set.

Nunca en la historia de la Fed Cup por BNP Paribas un equipo dio vuelta un 0-2 en una final. “El partido no está terminado hasta que no se gana el último punto. Mañana hay que empezar otra vez”, dijo Corrado Barazzutti, capitán “azzurro”. Pennetta ante Oudin, Schiavone contra Glatch y Sara Errani-RobertaVinci frente a Liezel Huber-Vania King serán los encuentros del domingo, un día en el que Estados Unidos celebrará un remontada épica o Italia disfrutará de un 2009 espectacular.