domingo, 27 de septiembre de 2009

MONACO NO PUDO EN BUCAREST


El español Albert Montañés se adjudicó el torneo de tenis de Bucarest al vencer al argentino Juan Mónaco, luego de más de dos horas de partido en una igualada final, por 7-6 (2) y 7-6 (6).

Montañés necesitó de dos desempates en los dos sets para adjudicarse el título, el segundo del año, tras el conquistado en Estoril (Portugal) el pasado mes de mayo, y el tercero de su carrera deportiva que se suma al de Amersfoort (Holanda) en 2008.

Con anterioridad, ambos jugadores se habían enfrentado sólo en una ocasión en el torneo chileno de Viña del Mar, en 2006, con victoria para el español por 6-4 y 6-2.
Mónaco dispuso de dos puntos de set en la segunda manga, con 6-5 a favor y por el mismo resultado en el desempate, pero no pudo materializarlos.

Prueba de la igualdad del partido es que Montañés, número 53 del ránking de la ATP, acabó con 89 puntos ganadores, mientras que Mónaco, número 37 del mundo, se quedó en 84.

Mónaco, el 37 en el ránking ATP que este año ya había perdido las finales de los ATP de Bastad (Suecia) y Buenos Aires, fue campeón en 2007 de los torneos de Kitzbuhel y Poertschach, en Austria, y Buenos Aires.

LA PALABRA DEL CAMPEÓN

El español Montañés destacó como clave de su victoria la frialdad que mantuvo al salvar puntos clave en el segundo set.

"Tuve un poco de suerte cuando salvé todos aquellos puntos con 15-40 con mi saque, en dos ocasiones. Aquellos fueron momentos muy importantes y tuve mucha suerte de salvarlos", dijo el barcelonés al referirse al 8º, y sobre todo al 12º juego del segundo parcial, donde el argentino dispuso de dos oportunidades para hacerse con la manga.

Tras perder el primer set, Monaco contraatacó con eficacia y logró situarse con 3-0 en el segundo parcial. Montañés reaccionó, pero en este proceso tuvo que salvar luego varias situaciones conflictivas.

"Estoy muy contento por como ha ido toda la semana y muy feliz también por ganar el título aquí", dijo el barcelonés que el 2001 perdió en esta misma final con el marroquí Younnes El Aynaoui.